II VISPERAS 5to Domingo de Cuaresma

  1. Invocación inicial

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y el Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Himno
  1. Libra mis ojos de la muerte;

dales la luz que es su tu destino.

Yo, como el ciego del camino,

pido un milagro para verte.

  • Haz de esta piedra de mis manos

una herramienta constructiva,

cura su fiebre posesiva

y ábrela al bien de mis hermanos.

  • Haz que mi pie vaya ligero.

Da de tu pan y de tu vaso

al que te sigue paso a paso

por lo más duro del sendero.

  • Que yo comprenda, Señor mío,

al que se queja y retrocede;

que el corazón no se me quede

desentendidamente frio.

  • Guarda mi fe del enemigo.

¡Tantos me dicen que estás muerto!

Y entre la sombra y el desierto

dame tu mano y ven conmigo.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

El Señor exalta a los humildes y hace felices a los pobres.

SALMO 112 (113)

Ha mirado la humildad de su servidora… ¡Su nombre es Santol (Le 1,48.49).

1

Alaben, siervos del Señor, * alaben el nombre del Señor.

2    Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre:

3    de la salida del sol hasta su ocaso,

alabado sea el nombre del Señor.

4    El Señor se eleva sobre todos los pueblos,

su gloria sobre el cielo.

5    ¿Quién como el Señor Dios nuestro

que se eleva en su trono,

6    y se inclina para mirar

al cielo y a la tierra?

7    Levanta del polvo al desvalido,

alza de la basura al pobre,

8    para sentarlo con los príncipes,

los príncipes de su pueblo;

9    a la estéril le da un puesto en la casa *

como madre feliz de hijos.

Gloria…

Antífona 1ra

El Señor exalta a los humildes y hace felices a los pobres.

Antífona 2da

Cuando Israel salió de Egipto, el mar huyó y el Jordán se echó atrás.

SALMO 113 (114)

Nuestra patria está en los cielos y de allí esperamos que venga nuestro Salvador Jesucristo, que transfigurará nuestros cuerpos mortales (ver Flp 3, 20.21).

1    Cuando Israel salió de Egipto,

los hijos de Jacob, de un pueblo balbuciente.

2    Judá fue su santuario,

Israel fue su dominio.

3    El mar, al verlos, huyó,

el Jordán se echó atrás;

4    los montes saltaron como carneros,

las colinas, como corderos.

5    -¿Qué te pasa, mar, que huyes,

y a ti, Jordán, que te echas atrás?

6    ¿Y a ustedes, montes, que saltan como carneros;

colinas, que saltan como corderos?

7    En presencia del Señor se estremece la tierra,

en presencia del Dios de Jacob:

8    que transforma las peñas en estanques,

el pedernal en manantiales de agua.

Gloria…

Antífona 2da

Cuando Israel salió de Egipto, el mar huyó y el Jordán se echó atrás.

Antífona 3ra

No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu bondad por tu lealtad.

SALMO 113 B (115)

Yo los recogeré y seré un Padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos, dice el Señor, el Omnipotente (2 Co 2,17-18).

[9(1) No a nosotros, Señor; no a nosotros, /

sino a tu nombre da la gloria: *

por tu bondad, por tu lealtad.]

10  (2) ¿Por qué han de decir las naciones:

«Dónde está su Dios»?

11  (3) -Nuestro Dios está en el cielo,

lo que quiere lo hace.

12  (4) Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,

hechura de manos humanas:

13 (5) tienen boca y no hablan,

tienen ojos y no ven,

14(6) tienen orejas y no oyen,

tienen nariz y no huelen,

15  (7) tienen manos y no tocan, /

tienen pies y no andan, *

no tiene voz su garganta.

16  (8) Que sean igual los que los hacen,

cuantos confían en ellos.

17  (9) Israel confía en el Señor:

él es su auxilio y su escudo;

18  (10) la casa de Aarón confía en el Señor:

él es su auxilio y su escudo;

19  (11) los fieles del Señor confían en el Señor:

él es su auxilio y su escudo.

20  (12) Que Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga

bendiga a la casa de Israel, /

bendiga a la casa de Aarón;

21  (13) bendiga a los fieles del Señor,

pequeños y grandes.

22  (14) Que el señor los acreciente,

a ustedes y a sus hijos

23  (15) benditos sean del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

24  (16) el cielo pertenece al Señor,

la tierra se la ha dado a los hombres.

25  (17) Los muertos ya no alaban al Señor,

ni los que bajan al silencio.

26(18) Nosotros sí, bendeciremos al Señor, *

ahora y por siempre.

Gloria…

Antífona 3ra

No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu bondad por tu lealtad.

Antífona 4ta

Cristo Jesús, se entregó en rescate por todos.

CÁNTICO DEL NUEVO TESTAMENTO: 1Tm 2,5; 3,16; 6,15-16

5 Dios es uno,*

y uno sólo es el medidor/

entre Dios y los hombres,

el hombre Cristo Jesús,

6    que se entregó en rescate de todos:

16 sin discusión alguna:

grande es el Misterio que veneramos:

se manifestó como hombre,

lo rehabilitó el Espíritu.

Se apareció a los mensajeros,

se proclamó a las naciones.

Creyó en él el mundo,

fue exaltado a la gloria.

15 En tiempo oportuno

se manifestará el Bienaventurado y único Soberano,

el Rey de los reyes y el Señor de los señores,

16  el único poseedor de la inmortalidad,

que habita en una luz inaccesible

a quien ningún hombre ha visto ni puede ver.

A él honor

y gloria eterna. Amén.

Gloria…

Antífona 4ta

Cristo Jesús, se entregó en rescate por todos.

  1. Lectura breve

De los hechos de los Apóstoles                                                  Hch 13, 26-30

Hermanos, este mensaje de salvación está dirigido a ustedes. La gente de Jerusalén y sus jefes no reconocieron a Jesús, ni entendieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado, pero las cumplieron sin saberlo, condenando a Jesús. Aunque no encontraron nada en él que mereciera la muerte, pidieron a Pilato que lo condenara. Después de cumplir todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del patíbulo y lo pusieron en el sepulcro. Pero Dios lo resucitó den entre los muertos.

  • Responsorio

V: Vuélvete, Señor, liberta mi alma; sálvame por tu misericordia.

R: Vuélvete, Señor, liberta mi alma; sálvame por tu misericordia.

V: Porque en el reino de muerte nadie Te invoca.

R: Sálvame por tu misericordia.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R: Vuélvete, Señor, liberta mi alma; sálvame por tu misericordia.

  • Magnificat

Antífona

Ha llegado el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será arrojado fuera. Y yo, al ser levantado de la tierra, atraeré hacia mi a todos los hombres

Cántico de la Virgen María (Le 1,46-55).

46        Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

47        se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

48        porque ha mirado la humillación n de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones

49        porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo *

50        y su misericordia llega a sus fieles /

de generación en generación.

51        Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

52        derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

53        a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

54        Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia.

55 Como lo había prometido a nuestros padres,

en favor de Abrahán y su descendencia, por siempre.

Gloria…

Antífona

Ha llegado el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será arrojado fuera. Y yo, al ser levantado de la tierra, atraeré hacia mi a todos los hombres.

  •  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  •  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Señor y Dios nuestro, te rogamos que tu gracia nos conceda participar generosamente de aquel amor que llevó a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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