LAUDES

  1. Invocación inicial

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y el Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Himno
  1. Danos, Señor, la luz de un nuevo día

y tu misericordia la derrame

sobre los mansos, sobre los pequeños

y los que sufren injustica y hambre.

  • Que por tu amor vivamos más unidos

y que el que sufre, ya no sufra solo.

Da de beber tu sangre en este día

a los que tienen sed de ver tu rosto.

  • Tu claridad avance victoriosa;

no dejes en su noche a nuestras almas.

Que tu luz nos desnude y nos derribe

y nos haga crecer en esperanza.

  • Te lo pedimos, Padre, por tu Hijo

que para iluminarnos se hizo hombre;

por la luz del Espíritu asistidos

todo te lo pedimos en su nombre. Amén.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

Su fidelidad dura por siempre.

SALMO 116 (117)

Alabemos al Padre por la misericordia que nos regaló en Cristo (ver Rm 15,8-9)

1          Alaben al Señor todas las naciones,

aclámenlo, todos los pueblos:

2          firme es su misericordia con nosotros, *

su fidelidad dura por siempre

Gloria….

Antífona 1ra

Su fidelidad dura por siempre.

Antífona 2da

Dichosos el que tú eliges y acercas, para que viva en tus atrios.

SALMO 64 (65)

La creación aguarda ansiosamente la plena manifestación de los hijos de Dios (Rm.8,19).

2          Oh Dios, tú mereces un himno en Sión, *

y a ti se te cumplen los votos, /

3          porque tú escuchas las súplicas.

A ti acude todo mortal

4          a causa de sus culpas;

nuestros delitos nos abruman,

pero tú los perdonas.

5          Dichoso el que tú eliges y acercas,

para que viva en tus atrios:

que nos saciemos de los bienes de tu casa,

de los dones sagrados de tu templo.

6          Con portentos de justicia nos respondes,

Dios, Salvador nuestro;

tú, esperanza del confín de la tierra

y del océano remoto;

7          tú que afianzas los montes con tu fuerza,

ceñido de poder;

8          tú que reprimes el estruendo del mar, *

el estruendo de las olas /

y el tumulto de los pueblos.

9          Los habitantes del extremo del orbe

se sobrecogen ante tus signos,

y a las puertas de la aurora y del ocaso

las llenas de júbilo.

10        Tú cuidas de la tierra, la riegas

y la enriqueces sin medida;

la acequia de Dios va llena de agua,

preparas los trigales:

11        riegas los surcos, igualas los terrones, /

tu llovizna los ablanda, *

bendices sus brotes;

12        coronas el año con tus bienes,

tus huellas derraman abundancia;

13        las praderas del desierto reverdecen,

y las colinas se adornan de alegría;

14        las praderas se cubren de rebaños, *

y los valles se visten de cosechas /

que aclaman y cantan.

Gloria…

Antífona 2da

Dichosos el que tú eliges y acercas, para que viva en tus atrios.

Antífona 3ra

Señor, me has curado, me has hecho revivir, la amargura se volvió paz.

CÁNTICO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: Is 38,10-14.16b-20

Yo soy el que vive y estaba muerto… y tengo las llaves de la muerte (Ap 1,17.18).

10        Yo pensé: «En medio de mis días

tengo que marchar

hacia las puertas del abismo;

me privan del resto de mis años».

11        Yo pensé: «Ya no veré más al Señor

en la tierra de los seres vivientes,

ya no miraré a los hombres

entre los habitantes del mundo.

12        Levantan y enrollan mi vida

como una tienda de pastores.

Como un tejedor devanaba yo mi vida

y me corean la trama».

13        Día y noche me estás acabando,

sollozo hasta el amanecer.

Me quiebras los huesos como un león

día y noche me estás acabando.

14        Estoy piando como una golondrina

gimo como una paloma.

Mis ojos mirando al cielo se consumen:

¡Señor, que me oprimen, sal fiador por mí!

16b Me has curado, me has hecho revivir,

17        la amargura se me volvió paz

cuando detuviste mi alma /

ante la tumba vacía *

y volviste la espalda a todos mis pecados.

18        El abismo no te da gracias,

ni la muerte te alaba,

ni esperan en tu fidelidad

los que bajan a la fosa.

19        Los vivientes, los seres vivientes te alaban /

como yo ahora. *

El padre enseña a sus hijos tu fidelidad.

20        Sálvame, Señor, y tocaremos nuestras arpas

te dos nuestros días en la casa del Señor.

Gloria…

Antífona 3ra

Señor, me has curado, me has hecho revivir, la amargura se volvió paz.

  1. Lectura breve

Del profeta Isaías                                                                              Is 58,7

Comparte tu pan con el hambriento y alberga a los pobres sin techo; cubre al que veas desnudo y no te despreocupes de tu propia carne.

  • Responsorio

V: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

R: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

V: Mira si mi camino se desvía.

R: Y ponme a prueba.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

V: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

  • Benedictus

Antífona

Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.

CÁNTICO DE ZACARÍAS (LC 1,68-79)

68        Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69        suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo;

70        según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71        Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72        realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza,

73        y el juramento que juró

a nuestro padre Abraham.

74        Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75        le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76        Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, *

porque irás delante del Señor, /

a preparar sus caminos,

77        anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78        Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79        para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.

Gloria…

Antífona

Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.

  •  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  •  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Te pedimos, Padre, que las venerables prácticas de este tiempo cuaresmal dispongan el corazón de tus fieles para celebrar dignamente el misterio pascual y anunciar a todos los hombres el mensaje de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vie y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amen.

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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