LAUDES (Jueves SANTO)

Invocación Inicial

V: Señor, abre mis labios

R: Y mi boca dirá tus alabanzas

Invitatorio

Antífona

Portones, alcen los dinteles: que va entrar el Rey de la Gloria.

SALMO 23 (24)

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el orbe, y todos sus habitantes:

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos

– ¿Quién puede subir al monte del Señor?

¿Quién puede estar en el recinto sacro?

– El hombre de manos inocentes,

y puro corazón,

que no confía en los ídolos

ni jura contra el prójimo en falso.

Ese recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

– Este es el grupo que busca al Señor,

que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

Antífona

Portones, alcen los dinteles: que va entrar el Rey de la Gloria.

– ¿Quién es el Rey de la Gloria?

– El Señor, héroe valeroso;

el Señor, héroe de la guerra.

Antífona

Portones, alcen los dinteles: que va entrar el Rey de la Gloria.

– ¿Quién es ese Rey de la Gloria?

– El Señor, Dios de los Ejércitos;

él es el Rey de la Gloria.

Gloria al Padre….

Antífona

Portones, alcen los dinteles: que va entrar el Rey de la Gloria.

  1. Himno
  1. La bandera del rey ya se adelantaSeñor,

y la cruz misteriosa en ella brilla;

esa Cruz en que Cristo sufrió muerte

y muriendo nos dio la eterna vida.

  • Allí estuvo su cuerpo suspendido

y fue herido por manos del soldado,

derramando su sangre enteramente

y borrando con ello los pecados.

  • En la cruz se cumplió perfectamente

lo que Dios por David profetizara,

cuando dijo a los pueblos de la tierra

«Nuestro Dios reinará desde un madero».

  • A ti, que eres la única esperanza,

te alabamos, oh Cruz y te rogamos

que acrecientes la gracia de los justos,

y el perdón de las culpas que llevamos.

  • A Dios Padre se eleve nuestros canto,

que nos dio a su Hijo Jesucristo,

que al morir por nosotros pecadores,

nos libro de la muerte y del castigo. Amén.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

SALMO 148

Escuché… una gran multitud que exclamaba: ¡Aleluya! Reina del Señor nuestro Dios, el soberano de todo (Ap 19,6).

1

Alaben al Señor en el cielo, *

alaben al Señor en lo alto;

2          alábenlo, todos sus ángeles,

alábenlo, todos sus ejércitos;

3          alábenlo, sol y luna,

alábenlo, estrellas lucientes;

4          alábenlo, espacios celestes,

y aguas que cuelgan en el cielo.

5          Alaben el nombre del Señor,

porque él lo mandó, y existieron;

6          les dio consistencia perpetua,

y una ley que no pasará.

7          Alaben al Señor en la tierra,

cetáceos y abismos del mar;

8          rayos, granizo, nieve y bruma,

viento huracanado que cumple sus órdenes;

9          montes y todas las sierras,

árboles frutales y cedros;

10        fieras y animales domésticos,

reptiles y pájaros que vuelan.

11        Reyes y pueblos del orbe,

príncipes y jefes del mundo;

12        los jóvenes y también las doncellas,

los viejos junto con los niños.

13        Alaben el nombre del Señor,

el único nombre sublime.

14        Su Majestad sobre el cielo y la tierra;

él renueva el vigor de su pueblo.

Alabanza de todos sus fieles, *

de Israel, su pueblo escogido.

Gloría…

Antífona 1ra

Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.

Antífona 2da

A ti te suplico, Señor, por la mañana escucharás mi voz.

SALMO 5

No anden preocupados por la vida: a cada día le basta sus disgustos (Mt 6,25.34).

2          Señor, escucha mis palabras,

atiende a mis gemidos,

3          haz caso de mis gritos de socorro,

Rey mío y Dios mío.

A ti te suplico, Señor,

4          por la mañana escucharás mi voz,

por la mañana te expongo mi causa

y me quedo aguardando.

5          Tú no eres un Dios que ame la maldad, *

ni el malvado es tu huésped, / 

ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores,

7          destruyes a los mentirosos;

al hombre sanguinario y traicionero

lo aborrece el Señor.

8          Pero yo, por tu gran bondad,

entraré en tu casa,

me postraré ante tu templo santo,

con toda reverencia.

9          Señor, guíame con tu justicia, /

porque tengo enemigos, *

alláname tu camino.

10        En su boca no hay sinceridad,

su corazón es perverso;

su garganta es un sepulcro abierto,

mientras halagan con la lengua.

11        Castígalos, oh Dios,

que fracasen sus planes;

expúlsalos por sus muchos crímenes,

porque se rebelan contra ti.

12        Que se alegren los que se refugian en ti,

con júbilo eterno;

protégelos, para que se llenen de gozo

los que aman tu nombre:

13        Porque tú, Señor, bendices al justo,

y como un escudo lo cubre tu favor.

Gloria…

Antífona 2da

A ti te suplico, Señor, por la mañana escucharás mi voz.

Antífona 3ra

Sacarán agua con gozo de las fuentes de la salvación.

CÁNTICO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: IS 12,1-6

El que tenga sed, que venga a mí, y beba (Jn 7,37).

1          Te doy gracias, Señor,

porque estabas airado contra mí,

pero ha cesado tu ira

y me has consolado.

2          Él es mi Dios y Salvador:

confiaré y no temeré,

porque mi fuerza y mi canto es el Señor,

él fue mi salvación.

3          Y sacarán agua con gozo

de las fuentes de la salvación.

4          Aquel día dirán: *

«Den gracias al Señor, /

invoquen su nombre,

cuenten a los pueblos sus hazañas,

proclamen que su nombre es excelso.

5          Toquen para el Señor, que hizo proezas,

anúncienlas a toda la tierra;

6          griten jubilosos, habitantes de Sión: *

Qué grande es en medio de ti /

el Santo de Israel».

Gloria…

Antífona 3ra

Sacarán agua con gozo de las fuentes de la salvación.

  1. Lectura breve

De la carta a los Hebreos Hb 2,9b-10

Vemos a Jesús coronado de gloria y de honor por haber padecido la muerte. Así, por amorosa dignación de Dios, gustó la muerte en beneficio de todos. Pues como quisiese Dios, por quien y para quien son todas las cosas, llevar un gran número de hijos a la gloria, convenía ciertamente que perfeccionase por medio del sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación.

  1. Responsorio

V: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

R: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

V: Porque por tu Cruz redimiste al mundo.

R: Y Te bendecimos.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

  1. Benedictus

Antífona

El traidor le había dado esta señal: es aquél a quién voy a besar. Deténganlo.

CÁNTICO DE ZACARÍAS (LC 1,68-79)

68        Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69        suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo;

70        según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71        Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72        realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza,

73        y el juramento que juró

a nuestro padre Abraham.

74        Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75        le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76        Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, *

porque irás delante del Señor, /

a preparar sus caminos,

77        anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78        Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79        para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.

Gloria…

Antífona

El traidor le había dado esta señal: es aquél a quién voy a besar. Deténganlo.

  1.  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  1.  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Nuestra salvación, Señor, es quererte y amarte; danos la abundancia de tus dones y, así como por la muerte de tu Hijo esperamos alcanzar lo que nuestra fe nos promete, por su gloriosa resurrección concédenos obtener lo que nuestro corazón desea. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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