LAUDES (Lunes SANTO)

  1. Invocación inicial

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y el Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Himno
  1. La bandera del rey ya se adelantaSeñor,

y la cruz misteriosa en ella brilla;

esa Cruz en que Cristo sufrió muerte

y muriendo nos dio la eterna vida.

  • Allí estuvo su cuerpo suspendido

y fue herido por manos del soldado,

derramando su sangre enteramente

y borrando con ello los pecados.

  • En la cruz se cumplió perfectamente

lo que Dios por David profetizara,

cuando dijo a los pueblos de la tierra

«Nuestro Dios reinará desde un madero».

  • A ti, que eres la única esperanza,

te alabamos, oh Cruz y te rogamos

que acrecientes la gracia de los justos,

y el perdón de las culpas que llevamos.

  • A Dios Padre se eleve nuestros canto,

que nos dio a su Hijo Jesucristo,

que al morir por nosotros pecadores,

nos libro de la muerte y del castigo. Amén.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

Yo sé que el Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

SALMO 134(135)

Ustedes son… un pueblo adquirido por Dios para proclamar las hazañas de aquél que los hizo salir de la tiniebla y entrar en su maravillosa luz(lP 2,9).

1          ¡Aleluya! /

Alaben el nombre del Señor, *

alábenlo, siervos del Señor,

2          que están en la casa del Señor,

en los atrios de la casa de nuestro Dios.

3          Alaben al Señor, porque es bueno;

toquen para su nombre, que es amable.

4          Porque él se escogió a Jacob,

a Israel en posesión suya.

5          Yo sé que el Señor es grande,

nuestro dueño más que todos los dioses.

6          El Señor todo lo que quiere lo hace: /

en el cielo y en la tierra, *

en los mares y en los océanos.

7          Hace subir las nubes desde el horizonte, /

con los relámpagos desata la lluvia, *

suelta a los vientos de sus silos.

8          Él hirió a los primogénitos de Egipto,

desde los hombres hasta los animales.

9          Envió prodigios y signos *

-en medio de ti, Egipto- /

contra el faraón y sus ministros.

10        Hirió de muerte a pueblos numerosos,

mató a reyes poderosos:

11        a Sijón, rey de los amorreos; /

a Hog rey de Basán, *

y a todos los reyes de Canaán.

12        Y dio su tierra en heredad,

en heredad a Israel, su pueblo.

13        Señor, tu nombre es eterno;

Señor, tu recuerdo de edad en edad.

14        Porque el Señor gobierna a su pueblo

y se compadece de sus siervos.

15        Los ídolos de los paganos son oro y plata,

hechura de manos humanas:

16        tienen boca y no hablan,

tienen ojos y no ven,

17        tienen orejas y no oyen,

no hay aliento en sus bocas.

18        Sean lo mismo los que los hacen,

cuantos confían en ellos.

19        Casa de Israel, bendice al Señor;

casa de Aarón, bendice al Señor;

20        casa de Leví, bendice al Señor;

fieles del Señor, bendigan al Señor.

21        Bendito en Sión el Señor, *

que habita en Jerusalén. /

¡Aleluya!

Gloria…

Antífona 1ra

Yo sé que el Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Antífona 2da

Caminaré con rectitud de corazón, dentro de mi casa.

SALMO 100(101)

Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos (Jn 14,15).

1          Voy a cantar la bondad y la justicia,

para ti es mi música, Señor;

2          voy a explicar el camino perfecto:

¿cuándo vendrás a mí?

Andaré con rectitud de corazón

dentro de mi casa;

3          no pondré mis ojos

en intenciones viles;

aborrezco al que obra mal,

no se juntará conmigo;

4          lejos de mí el corazón torcido,

no aprobaré al malvado.

5          Al que en secreto difama a su prójimo

lo haré callar;

ojos engreídos, corazones arrogantes,

no los soportaré.

6          Pongo mis ojos en los que son leales,

ellos vivirán conmigo;

el que sigue un camino perfecto

ése me servirá;

7          no habitará en mi casa

quien comete fraudes;

el que dice mentiras

no durará en mi presencia;

8 cada mañana haré callar

a los hombres malvados,

para excluir de la ciudad del Señor

a todos los malhechores.

Gloria…

Antífona 2da

Caminaré con rectitud de corazón, dentro de mi casa.

Antífona 3ra

Mi fuerza y i poder es el Señor, él fue mi salvación.

CÁNTICO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: Ex 15,1-6.8-13.17.18

Los que habían vencido a la bestia cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios Ap 15,2-3.

1          Cantaré al Señor, sublime es su victoria,

caballos y carros ha arrojado en el mar.

2          Mi fuerza y mi canto es el Señor,

él fue mi salvación. Él es mi Dios: yo lo alabaré;

el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré.

3          El Señor es un guerrero,

su nombre es «El Señor».

4          Los carros del Faraón los lanzó al mar, *

ahogó en el mar Rojo /

a sus mejores capitanes.

5          Las olas los cubrieron,

bajaron hasta el fondo como piedras.

6          Tu diestra, Señor, es fuerte y terrible,

tu diestra, Señor, tritura al enemigo.

8          Al soplo de tu nariz,

se amontonaron las aguas,

las corrientes se alzaron como un dique,

las olas se cuajaron en el mar.

9          Decía el enemigo: «los perseguiré y alcanzaré, *

repartiré el botín, se saciará mi codicia, /

empuñaré la espada, los agarrará mi mano».

10        Pero sopló tu aliento, y los cubrió el mar, *

se hundieron como plomo /

en las aguas formidables.

11        ¿Quién como tú, Señor, entre los dioses? *

¿quién como tú, terrible entre los santos, /

temible por tus proezas, autor de maravillas?

12        Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra; *

13        guiaste con misericordia /

a tu pueblo rescatado,

los llevaste con tu poder

hasta tu santa morada.

17        Los introduces y los plantas /

en el monte de tu heredad, *

lugar del que hiciste tu trono, Señor;

santuario, Señor, que fundaron tus manos.

18        El Señor reina por siempre jamás.

Gloria…

Antífona 3ra

Mi fuerza y i poder es el Señor, él fue mi salvación.

  1. Lectura breve

Del profeta Jeremías                                                                    Jr 11, 19-20

Yo era como un manso cordero, llevado al matadero, sin saber que ellos urdían contra mí sus maquinaciones: «¡Destruyamos el árbol mientras tiene savia, arranquémoslo de la tierra de los vivientes, y que nadie se acuerde más de su nombre!». Señor de los ejércitos, que juzgas con justicia, que sondeas las entrañas y los corazones, ¡que yo vea tu venganza contra ellos, porque a ti he confiado mi causa!

  1. Responsorio

V: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

R: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

V: Porque por tu Cruz redimiste al mundo.

R: Y Te bendecimos.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R: Te adoramos, oh Cristo y Te bendecimos.

  1. Benedictus

Antífona

Toda lengua proclame: Jesucristo es el Señor.

CÁNTICO DE ZACARÍAS (LC 1,68-79)

68        Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69        suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo;

70        según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71        Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72        realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza,

73        y el juramento que juró

a nuestro padre Abraham.

74        Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75        le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76        Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, *

porque irás delante del Señor, /

a preparar sus caminos,

77        anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78        Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79        para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.

Gloria…

Antífona

Toda lengua proclame: Jesucristo es el Señor.

  •  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  •  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza, y levanta nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu Hijo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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