LAUDES

  1. Invocación inicial

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y el Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Himno
  1. Danos, Señor, la luz de un nuevo día

y tu misericordia la derrame

sobre los mansos, sobre los pequeños

y los que sufren injustica y hambre.

  • Que por tu amor vivamos más unidos

y que el que sufre, ya no sufra solo.

Da de beber tu sangre en este día

a los que tienen sed de ver tu rosto.

  • Tu claridad avance victoriosa;

no dejes en su noche a nuestras almas.

Que tu luz nos desnude y nos derribe

y nos haga crecer en esperanza.

  • Te lo pedimos, Padre, por tu Hijo

que para iluminarnos se hizo hombre;

por la luz del Espíritu asistidos

todo te lo pedimos en su nombre. Amén.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

Digan a los pueblos: “El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá”.

SALMO 95 (96)

Cantaban un cántico nuevo ante el trono, en presencia del Cordero (ver Ap 14,3).

1    Canten al Señor un cántico nuevo,

cante al Señor, toda la tierra;

2    canten al Señor, bendigan su nombre,

proclamen día tras día su victoria.

3    Cuenten a los pueblos su gloria,

sus maravillas a todas las naciones;

4    porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,

más temible que todos los dioses.

5    Pues los dioses de los gentiles son apariencia,

mientras que el Señor ha hecho el cielo;

6    honor y majestad le preceden,

fuerza y esplendor están en su templo.

7    Familias de los pueblos, aclamen al Señor,

aclamen la gloria y el poder del Señor,

8    aclamen la gloria del nombre del Señor,

entren en sus atrios trayéndole ofrendas;

9    póstrense ante el Señor en el atrio sagrado,

tiemble en su presencia la tierra toda.

10  Digan a los pueblos: «El Señor es rey, /

él afianzó el orbe, y no se moverá; *

él gobierna a los pueblos rectamente».

11  Alégrese el cielo, goce la tierra,

retumbe el mar y cuanto lo llena;

12  canten los campos y cuanto hay en ellos,

aclamen los árboles del bosque,

13  delante del Señor, que ya llega,

ya llega a regir la tierra:

14  regirá el orbe con justicia

y los pueblos con fidelidad.

Gloria…

Antífona 1ra

Digan a los pueblos: “El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá”.

Antífona 2da

Oh Dios, devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.

SALMO 50 (51)

Renuévense y revístanse de la nueva condición humana (ver Ef 4,23-24).

3    Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa.

4    Lava del todo mi delito,

limpia mi pecado.

5    Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado.

6    Contra ti, contra ti solo pequé,

cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,

en el juicio resultarás inocente.

7    Mira, en la culpa nací,

pecador me concibió mi madre.

8    Te gusta un corazón sincero

y en mi interior me inculcas sabiduría.

9    Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;

lávame: quedaré más blanco que la nieve.

10  Hazme oír el gozo y la alegría,

que se alegren los huesos quebrantados.

11  Aparta de mi pecado tu vista,

borra en mí toda culpa.

12  Oh Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

13  no me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu;

14  devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

15  Enseñaré a los malvados tus caminos,

los pecadores volverán a ti.

16  ¡Líbrame de la sangre, oh Dios. /

Dios, Salvador mío! *

Y cantará mi lengua tu justicia.

17  Señor, me abrirás los labios,

y mi boca proclamará tu alabanza.

18  Los sacrificios no te satisfacen;

si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.

19  Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, *

un corazón quebrantado y humillado /

tú no lo desprecias.

20  Señor, por tu bondad, favorece a Sión,

reconstruye las murallas de Jerusalén:

21  entonces aceptarás los sacrificios rituales, /

ofrendas y holocaustos, *

sobre tu altar se inmolarán novillos.

Gloria…

Antífona 2da

Oh Dios, devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.

Antífona 3ra

El Señor salva a Israel con una salvación perpetua.

CÁNTICO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: IS 45,15-25

Al nombre de Jesús toda rodilla se doble (Flp 2,10).

15  Es verdad: tú eres un Dios escondido,

el Dios de Israel, el Salvador.

16  Se avergüenzan y se sonrojan

todos por igual,

se van avergonzados

los fabricantes de ídolos;

17  mientras el Señor salva a Israel

con una salvación perpetua,

para que no se avergüencen ni se sonrojen

nunca jamás.

18  Así dice el Señor, creador del cielo /

-él es Dios-, *

él modeló la tierra,

la fabricó y la afianzó;

no la creó vacía,

sino que la formó habitable:

«Yo soy el Señor, y no hay otro».

19  No te hablé a escondidas,

en un país tenebroso,

no dije a la estirpe de Jacob:

«Búsquenme en el vacío».

Yo soy el Señor que pronuncia sentencia

y declara lo que es justo,

20  Reúnanse, vengan, acérquense juntos,

supervivientes de las naciones.

«No discurren /

los que llevan su ídolo de madera *

y rezan a un dios que no puede salvar.

21  Declaren, presenten pruebas,

que deliberen juntos:

¿quién anunció esto desde antiguo,

quién lo predijo desde entonces?

¿No fui yo, el Señor?

-No hay otro Dios fuera de mí-.

Yo soy un Dios justo y salvador,

y no hay ninguno más.

22  Vuélvanse hacia mí para salvarse, /

confines de la tierra, *

pues yo soy Dios, y no hay otro.

23  Yo juro por mi nombre, /

de mi boca sale una sentencia, *

una palabra irrevocable:

«Ante mí se doblará toda rodilla,

por mí jurará toda lengua»;

24  dirán: «Sólo el Señor

tiene la justicia y el poder».

A él vendrán avergonzados

los que se enardecían contra él;

25  con el Señor triunfará y se gloriará

la estirpe de Israel.

Gloria…

Antífona 3ra

El Señor salva a Israel con una salvación perpetua.

  1. Lectura breve

Del profeta Isaías                                                                        Is 53,11b-12

Mi servidor justo justificará a muchos y cargará sobre sí las faltas de ellos. Por eso le daré una parte entre los grandes y él repartirá el botín junto con los poderosos. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los culpables, siendo así que llevaba el pecado de muchos e intercedía a favor de los culpables.

  1. Responsorio

V: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

R: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

V: Mira si mi camino se desvía.

R: Y ponme a prueba.

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

V: Júzgame, Señor, y ponme a prueba.

  1. Benedictus

Antífona

Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del Hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas.

CÁNTICO DE ZACARÍAS (LC 1,68-79)

68        Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

69        suscitándonos una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo;

70        según lo había predicho desde antiguo

por boca de sus santos profetas.

71        Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian;

72        realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

recordando su santa alianza,

73        y el juramento que juró

a nuestro padre Abraham.

74        Para concedernos que, libres de temor,

arrancados de la mano de los enemigos,

75        le sirvamos con santidad y justicia,

en su presencia, todos nuestros días.

76        Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, *

porque irás delante del Señor, /

a preparar sus caminos,

77        anunciando a su pueblo la salvación,

el perdón de sus pecados.

78        Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

nos visitará el sol que nace de lo alto,

79        para iluminar a los que viven en tinieblas

y en sombra de muerte;

para guiar nuestros pasos

por el camino de la paz.

Gloria…

Antífona

Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del Hombre serpa entregado a los sumos sacerdotes y escribas.

  1.  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  •  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Infunde, Señor, tu gracia en nuestros corazones para que sepamos dominar nuestro egoísmo y secundar las inspiraciones que nos vienen del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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