VISPERAS (Miércoles de la Octava de Pascua)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Ven, oh Dios en mi ayuda

R. Apresúrate, Señor, a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo

Como era en el principio, ahora y siempre,

Por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya!  

HIMNO

Caminaban, Señor, a tu lado

de regreso y ya sin esperanza,

sin saber que Tú ibas con ellos

en la tarde que ya declinaba

Tu palabra les fue iluminando

El misterio de las profecías,

Y sintieron arder en su pecho

Una llama que no comprendían.

Al llegar al final del camino

Te invitaron, Señor, a su mesa,

Y fue entonces que Te conocieron

Al partirles el pan de la cena.

Con la luz encendida en el alma

Reanduvieron la noche de vuelta

Anunciando a los otros hermanos:

¡El Señor está vivo, de veras!

Manifiéstanos, Padre a tu Hijo

Que Tú hiciste surgir de los muertos;

Que el Espíritu Santo dé vida

A los hombres que en Cristo creyeron.

Antífona 1:

Se produjo un gran temblor de tierra: el ángel del Señor bajó del cielo; aleluya, aleluya.

SALMO 112 (113)

Ha mirado la humildad de su servidora… ¡Su nombre es Santol (Le 1,48.49).

1 Aleluya

Alaben, siervos del Señor, * alaben el nombre del Señor.

2    Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre:

3    de la salida del sol hasta su ocaso,

alabado sea el nombre del Señor.

4    El Señor se eleva sobre todos los pueblos,

su gloria sobre el cielo.

5    ¿Quién como el Señor Dios nuestro

que se eleva en su trono,

6    y se inclina para mirar

al cielo y a la tierra?

7    Levanta del polvo al desvalido,

alza de la basura al pobre,

8    para sentarlo con los príncipes,

los príncipes de su pueblo;

9    a la estéril le da un puesto en la casa *

como madre feliz de hijos.

Aleluya.

Gloria…

Antífona 1:

Se produjo un gran temblor de tierra: el ángel del Señor bajó del cielo; aleluya, aleluya.

Antífona 2:

El ángel del Señor hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella ¡Aleluya, aleluya!

SALMO 113 (114)

Nuestra patria está en los cielos y de allí esperamos que venga nuestro Salvador Jesucristo, que transfigurará nuestros cuerpos mortales (ver Flp 3, 20.21).

1    Cuando Israel salió de Egipto,

los hijos de Jacob, de un pueblo balbuciente.

2    Judá fue su santuario,

Israel fue su dominio.

3    El mar, al verlos, huyó,

el Jordán se echó atrás;

4    los montes saltaron como carneros,

las colinas, como corderos.

5    -¿Qué te pasa, mar, que huyes,

y a ti, Jordán, que te echas atrás?

6    ¿Y a ustedes, montes, que saltan como carneros;

colinas, que saltan como corderos?

7    En presencia del Señor se estremece la tierra,

en presencia del Dios de Jacob:

8    que transforma las peñas en estanques,

el pedernal en manantiales de agua.

Gloria…

Antífona 2:

El ángel del Señor hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella ¡Aleluya, aleluya!

Antífona 3:

Brillaba como un relámpago, y sus vestiduras eran blancas como la nieve ¡Aleluya, aleluya!

SALMO 114 (116)

¡Mujer, verdaderamente es grande tu fe! Que se te cumpla lo que deseas (Mt 15,28).

1    Amo al Señor, porque escucha

mi voz suplicante;

2    porque inclina su oído hacia mí,

el día que lo invoco.

3    Me envolvían redes de muerte, *

me alcanzaron los lazos del Abismo, /

caí en tristeza y angustia.

4    Invoqué el nombre del Señor:

«Señor, salva mi vida».

5    El Señor es benigno y justo,

nuestro Dios es compasivo;

6    el Señor guarda a los sencillos:

estando yo sin fuerzas me salvó.

7    Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor fue bueno contigo:

8    arrancó mi alma de la muerte, *

mis ojos de las lágrimas, /

mis pies de la caída.

9    Caminaré en presencia del Señor,

en el país de la vida.

Salmo 115 (116B)

1 (10) Tenía fe, aún cuando dije:

«Qué desgraciado soy».

2(11) yo decía en mi apuro:

«los hombres son unos mentirosos».

3    (12) ¿Cómo pagaré al Señor,

todo el bien que me ha hecho?

4    (l3) Alzaré la copa de la salvación,

invocando su nombre.

5    (14) Cumpliré al Señor mis votos,

en presencia de todo el pueblo.

6    (15) Mucho le cuesta al Señor

la muerte de sus fieles.

7(16) Señor, yo soy tu siervo, /

siervo tuyo, hijo de tu esclava: *

rompiste mis cadenas.

8 (17) Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor.

9(18) Cumpliré al Señor mis votos,

en presencia de todo el pueblo;

10(19) en el atrio de la casa del Señor,

en medio de ti, Jerusalén.

¡Aleluya!

Gloria….

Antífona 3:

Brillaba como un relámpago, y sus vestiduras eran blancas como la nieve ¡Aleluya, aleluya!

Antífona 4:

¡Aleluya, aleluya!

  1. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios
  2. ¡Aleluya!
  3. Porque sus juicios son verdaderos y justos. Amén
  4. ¡Aleluya, aleluya!
  5. Alaben al Señor sus siervos todos
  6. ¡Aleluya!
  7. Los que le temen pequeños y grandes
  8. ¡Aleluya, aleluya!
  9. Porque reina el Señor nuestro Dios, dueño de todo
  10. ¡Aleluya!
  11. Alegrémonos y gocemos y démosle gracias
  12. ¡Aleluya, aleluya!
  13. Llegó la boda del Cordero
  14. ¡Aleluya!
  15. Su esposa se ha embellecido
  16. ¡Aleluya, aleluya!

Lectura de la Sagrada Escritura

De la carta a los Hebreos Hb 7,24-27

Jesús, como permanece para siempre, posee un sacerdocio inmutable. De ahí que él puede salvar en forma definitiva a los que se acercan a Dios por su intermedio, ya que vive eternamente para interceder por ellos. El es el Sumo Sacerdote que necesitábamos: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado por encima del cielo. El no tiene necesidad, como los otros sumos sacerdotes, de ofrecer sacrificio cada día, primero por sus pecados y después por los del pueblo. Esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

RESPONSORIO

V. Este es el día en que actúo el Señor *Aleluya, aleluya!

R. Este es el día en que actúo el Señor *Aleluya, aleluya!  

V. Es nuestra alegría y nuestro gozo  

R. Aleluya, aleluya! 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Este es el día en que actúo el Señor *Aleluya, aleluya!

MAGNIFICAT

Antífona

Yo soy la puerta: el que entra por mí, me servirá. ¡Aleluya!

Cántico de la Virgen María (Le 1,46-55).

46        Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

47        se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

48        porque ha mirado la humillación n de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones

49        porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo *

50        y su misericordia llega a sus fieles /

de generación en generación.

51        Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

52        derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

53        a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

54        Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia.

55 Como lo había prometido a nuestros padres,

en favor de Abrahán y su descendencia, por siempre.

Gloria…

Antífona

Yo soy la puerta: el que entra por mí, me servirá. ¡Aleluya!

ORACIÓN FINAL

Dios, que nos alegras cada año con la solemnidad de la Resurrección del Señor; concédenos en tu bondad que, a través de estas fiestas que celebramos en la tierra, podamos llegar a los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

R: Amén

BENDIGAMOS

V. Bendigamos al Señor, ¡Aleluya, aleluya!

R. Demos gracias a Dios, ¡Aleluya, Aleluya!

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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