I VISPERAS del 4to domingo de Cuaresma (Lettare)

  1. Invocación inicial

V: Ven, oh Dios, en mi ayuda.

R: Apresúrate, Señor a socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y el Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

  1. Himno
  1. Señor, la luz del día ya se apaga,

la noche va extendiendo sus tinieblas;

alumbra lo más hondo de las almas

en este santo tiempo de cuaresma.

  • Conoces nuestra vida y nuestra historia

y sabes que también hemos pecado,

por eso hacia ti nos dirigimos

confiando que seremos perdonados.

  • Unidos con la Iglesia recorremos

la senda que nos lleva hasta el calvario,

llevando en nuestro cuerpo tus dolores

sufriendo lo que aún no has completado.

  • Escucha nuestra voz amado Padre,

que junto con tu Hijo Jesucristo

enviaste tu Espíritu a los hombres,

sellando con tu gracia sus destinos. Amén.

  1. Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

Pueblos, bendigan al Señor, hagan resonar sus alabanzas.

SALMO 65 (66)

Den gracias con alegría al Padre que nos ha concedido participar de la condición de los santos en la luz (Col 1,12).

1          Aclamen al Señor, tierra entera, /

2          toquen en honor de su nombre, *

canten himnos a su gloria,

3          digan a Dios: «Qué temibles son tus obras

por tu inmenso poder tus enemigos te adulan».

4          Que se postre ante ti la tierra entera *

que toquen en tu honor, /

que toquen para tu nombre.

5          Vengan a ver las obras de Dios,

sus temibles proezas en favor de los hombres:

6          transformó el mar en tierra firme,

a pie atravesaron el río.

Alegrémonos con Dios,

7          que con su poder gobierna eternamente;

sus ojos vigilan a las naciones,

para que no se subleven los rebeldes.

8          Bendigan, pueblos, a nuestro Dios,

hagan resonar sus alabanzas:

9          porque él nos ha devuelto la vida,

y no dejó que tropezaran nuestros pies.

10        Oh Dios, nos pusiste a prueba,

nos refinaste como refinan la plata,

11        nos empujaste a la trampa,

nos echaste a cuestas un fardo:

12        sobre nuestro cuello cabalgaban, /

pasamos por fuego y por agua, *

pero nos has dado respiro.

13        Entraré en tu casa con víctimas

para cumplirte mis votos:

14        los que pronunciaron mis labios

y prometió mi boca en el peligro.

15        Te ofreceré víctimas cebadas, *

te quemaré carneros, /

inmolaré bueyes y cabras.

16        Fieles de Dios, vengan a escuchar,

les contaré lo que ha hecho conmigo:

17        a él gritó mi boca,

y lo ensalzó mi lengua.

18        Si hubiera tenido yo mala intención,

el Señor no me habría escuchado:

19        pero Dios me escuchó,

y atendió a mi voz suplicante.

20        Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica,

ni me retiró su favor.

Gloria…

Antífona 1ra

Pueblos, bendigan al Señor, hagan resonar sus alabanzas.

Antífona 2da

Señor, da la victoria a rey y escúchanos cuando te invocamos.

SALMO 19 (20)

Aún siendo Hijo, aprendió a obedecer… haciéndose causa de salvación para todos los que le obedecen (Hb 5,8.9).

2          Que te escuche el Señor el día del peligro,

que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;

3          que te envíe auxilio desde el santuario,

que te apoye desde el monte Sión;

4          que se acuerde de todas tus ofrendas,

que le agraden tus sacrificios;

5          que cumpla el deseo de tu corazón,

que dé éxito a todos tus planes.

6          Que podamos celebrar tu victoria,

y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes.

Que el Señor te conceda

todo lo que le pides.

7          Ahora reconozco que el Señor

da la victoria a su ungido,

que lo ha escuchado desde su santo cielo,

con los prodigios de su mano victoriosa.

8          Unos confían en sus carros,

otros en su caballería;

nosotros invocamos el nombre

del Señor Dios nuestro.

9          Ellos cayeron derribados,

nosotros nos mantenemos en pie.

10        Señor da la victoria al rey

y escúchanos cuando te invocamos.

Gloria…

Antífona 2da

Señor, da la victoria a rey y escúchanos cuando te invocamos.

Antífona 3ra

Te doy gracias, Señor, por tu amor, no abandone, la obra de tus manos.

SALMO 137

(Estén siempre alegres y oren incesantemente, en toda ocasión den gracias; esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús 1Tes 5,16-18)

1Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

delante de los ángeles tocaré para ti.

2 Me postraré hacia tu santuario;

daré gracias a tu nombre:

por tu misericordia y tu lealtad,

porque tu promesa supera a tu fama.

3 Cuando te invoqué me escuchaste

aumentaste la fuerza de mi alma.

4. Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra,

al escuchar el oráculo de tu boca;

5 canten los caminos del Señor,

porque la gloria del Señor es grande.

6 El Señor es sublime, se fija en el humilde,

y de lejos conoce al soberbio.

7 Cuando camino entre peligros,

me conservas la vida;

extiende tu izquierda contra la ira de mi enemigo,

y tu derecha me salva.

8 El Señor completará sus favores conmino:

Señor, tu misericordia es eterna,

no abandone la obra de tus manos.

Gloria…

Antifona

Te doy gracias, Señor por tu amor, no abandone la obra de tus manos.

Antífona 4ta

Por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, Dios Padre nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva.

CANTICI DEL NUEVO TESTAMENTO: 1Pe 1,3-9

A- 3 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucrito,

B- que en su gran misericordia,

C- por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,

D- nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva,

C- para una herencia incorruptible, pura, imperecedera,

D- que les está reservada en el cielo.

A- La fuerza de Dios los custodia en la fe

C- para la salvación que aguarda manifestarse

D- en el momento final.

A- Alégrense de ello

C- aunque de momento tenga que sufrir un poco,

D- en pruebas diversas.

A- Así la comprobación de su fe,

de más precio que el oro

B- que, aunque perecedero lo aquilatan a fuego

C- Llegará a ser alabanza y gloria y honor,

D- cuando se manifiesta Jesucristo.

A- No han visto a Jesucristo y lo aman;

B- no lo ven y creen en él;

C- y se alegran con un gozo inefable y transfigurado,

D- alcanzando la meta de su fe; su propia salvación.

Gloria….

Antífona

Por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, Dios Padre nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva.

  1. Lectura breve

De la carta de san Pablo a los Tesalonicenses                                              1Ts 4,1.7

Hermanos, les rogamos y los exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. Dios, en efecto, no nos llamó a la impureza, sino a la santidad.

  1. Responsorio

V: Enséñame a cumplir tu voluntad: Tú eres mi Dios

R: Enséñame a cumplir tu voluntad: Tú eres mi Dios

V: Tú Espíritu me guíe por la tierra llana.

R: Tú eres mi Dios

V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R: Enséñame a cumplir tu voluntad: Tú eres mi Dios

  1. Magnificat

Antífona

Dios amó tanto al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo aquel que crea en El no muera, sino que tenga la vida eterna.

Cántico de la Virgen María (Le 1,46-55).

46        Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

47        se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;

48        porque ha mirado la humillación n de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones

49        porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:

su nombre es santo *

50        y su misericordia llega a sus fieles /

de generación en generación.

51        Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

52        derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

53        a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

54        Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia.

55 Como lo había prometido a nuestros padres,

en favor de Abrahán y su descendencia, por siempre.

Gloria…

Antífona

Dios amó tanto al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo aquel que crea en El no muera, sino que tenga la vida eterna.

  1.  

V: Señor, ten piedad

R: Cristo, ten piedad

V: Señor ten piedad

  •  

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración

Dios nuestro, que reconcilias maravillosamente al género humano por tu Palabra hecha carne, te pedimos que el pueblo cristiano se disponga a celebrar las próximas fiestas pascuales con una fe viva y una entrega generosa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V: Bendigamos al Señor

R: Demos gracias a Dios

OSB

Monasterio Benedictino del Paraguay. Fundada en 1984 por el Monasterio de Santa María de Los Toldos Argentina. Actualmente pertenecemos a la confederación Benedictina de la Santa Cruz del Cono Sur, formado por los monasterios, tanto de monjas y monjes que están en Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
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